Un jueves
por la tarde yo encajé en los planes de Dios
un rayo cayó
sobre mi cabeza
recto y
brillante
como
dibujado por un lápiz incomprensible. Creí. Aun creo. Pero pasaron los días y no volví a saber nada de Dios. Cuando dicen que los Caminos del Señor son inescrutables tienen razón. Inescrutablemente mi compañero murió en mis brazos. Fue Dios el que me hizo anarquista.
En los últimos 300 años se han escrito muchísimos manuales, muchísimas palabras sobre cómo hacer las cosas... pero al final, aunque te sepas el manual, y a veces sea útil, si quieres vivir bien tienes que pensar cada situación por separado. Es muy cansado, una lucha constante, produce inseguridad y angustia, pero es así. Aunque haya algunos patrones, la vida, la realidad, es terrible y maravillosamente caótica. La angustia es el precio que se paga por la libertad. Pero el precio que se paga por no ser libre es mucho más alto. Tal vez esa sea la esencia de la estupidez humana: esa especie de instinto, de obsesión, por encontrar un manual que afortunadamente no existe.
Karla: Desire doesn't hide deep, it doesn't hide at all.
Señor Tejón: Siempre pienso que es un error nada inocente el tender a concebir el inconsciente como algo que esta "debajo" topológicamente. Incluso existe esa especie de lapsus masivo del que participa mucha gente culta que es llamarlo
"subconsciente" (no es coincidencia que de forma análoga al Surrealismo se le llama "Subrealismo"). No es algo que tenga desarrollado del todo, pero creo que el inconsciente es, en
realidad, lo evidente, lo que sobresale en una persona, y la red de neurosis en
la que vivimos, que tejemos para ocultar lo reprimido, nos sitúa debajo y no
encima de lo inconsciente. En análisis uno no descubre aquello que estaba
escondido, descubre aquello que siempre ha sido evidente pero que nos negábamos
a ver. Esto se experiencia también en nuestras relaciones personales: cuando
conocemos a alguien, de primeras, muy a menudo sus complejos y taras nos
resultan evidentes, pero los obviamos y los acabamos olvidando según vamos
entablando una relación verbal más profunda. Tiene que pasar mucho tiempo hasta
que la intimidad nos hace bajar la guardia y podemos redescubrir a las personas
en su evidencia. A menudo en esos momentos íntimos en los que atisbamos los
traumas de un ser querido, de alguna forma le volvemos a ver como la primera
vez, volvemos a la primera impresión, cuando aun no nos habíamos sumergido en
la ilusión de su neurosis (bendita ilusión, que nos mantiene cuerdos). Por eso
es fundamental no intimar con el analista, para que no nos cubramos frente a él
de palabras, y lleguemos a su diván cada día como si le conociésemos por
primera vez.
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Karla: Don't take life so seriously, it's not like you're going to get out alive! ;)
Señor Tejón: La miga que tiene esa frase es interminable... Por ejemplo, me recuerda a
la relación de los occidentales con la medicina, que es lamentable. Cada día me
gusta menos y es precisamente por esto, porque está basada en el objetivo
ilusorio de intentar no morir nunca. Hemos elevado el no querer morir y el que
la gente no muera al máximo exponente moral. Pero eso nos hace cobardes,
sumisos, muy poco libres. Tenemos que espabilar y que el deseo de vivir bien
supere al deseo de vivir a secas... Tomarnos la vida más a broma y la buena
vida, la vida ética y moral, más en serio.
La pasión de la juventud es como los bárbaros. Cuando uno se encuentra estable, se cree ya asentado, le llegan los bárbaros y lo ponen todo patas arriba. Tras la revolución, un nuevo orden, con mucha influencia, eso sí, del antiguo, que al fin y al cabo llevaba allí más tiempo...
Según uno se hace viejo le van quedando menos bárbaros, todos han conquistado ya en alguna ocasión la metrópoli y se han romanizado... Entonces no quedan revoluciones, queda sabiduría, memoria, pero no quedan bárbaros.
Hoy parece que en el mundo ya no hay verdadera diversidad de mundos. Todos comprando y vendiendo, construyendo edificios y usando pantallas o anhelando usarlas. No quedan bárbaros para tirar esta Roma, sólo diferentes familias de romanizados.
El mundo se ha hecho viejo, pero sin haberse hecho sabio... da miedo.
- Shannon Hoon se le aparece a alguien y le canta. - Chispas se echa una siesta en el ultramundo gatuno. - Muere un banquero. - Los tejones se reúnen y planean conquistar el mundo. - Miyazaki se decide a hacer su última película una vez más. - Declaran el gin tonic de Tanqueray bien de interés general. - Sale un nuevo anuncio de Intereconomía aun más gracioso que el anterior. - Alguien lee por primera vez el Retrato de Dorian Gray. - Dos se besan y nace un recuerdo. - Descubren que las barbacoas hacen crecer el pelo. - Un niño grita que le gustan las tortugas. - El Señor Tejón concive un texto en el que no se hable de lo siniestro en Freud, de Lacan, de Duchamp, del romanticismo, del "relativismo posmoderno" ni de Picasso... ¡Y muchas cosas buenas más!