guiado por las apariencias

Mostrando entradas con la etiqueta El Antidinero. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El Antidinero. Mostrar todas las entradas

3/4/14

La fe del homo economicus.



La mayoría de las gentes de todas las partes y de todos los tiempos viven intentando disfrutar de vez en cuando de un olor, de un sabor, de bailar, de tocarse. Sólo el puritanismo impone una vida sin días de fiesta, una vida donde los días de penitencia son todos y donde incluso el descanso está medido y regido por la regla. El descendiente ideológico de ese puritanismo, el capitalismo, mantiene esa obsesión por hacer de todo una cuenta, una orden. En él incluso el descanso está cuantificado. Nos estamos forzando a ser fanáticos, tan fanáticos que creemos que esta forma de vivir es inevitable, innegable, insustituible. Somos tan religiosos que nos creemos laicos, porque hemos olvidado que hay alternativas a la fe.

.

29/12/13

Nada para la vuelta.

Ando sumergido en mi proyecto de escribir un libro sobre el dinero. Cada vez me queda menos, dentro de poco terminaré de investigar, organizaré la tonelada de notas que tengo y empezaré a escribir. Nadie me va a pagar por esto, aunque hubiese podido hacer de ello una tesis doctoral, no lo hubiese hecho. Estoy gastando un dinero que no tengo, aplazando cualquier otra preocupación de mi vida. Tengo fe en que lo que estoy preparando va a estar bien, pero cuando lo acabe sólo tendré un puñado de páginas escritas... y nada más.

En la peli Gattaca dos hermanos, uno diseñado genéticamente y otro hijo natural y por la tanto más débil, compiten en una carrera a nado en el mar. El débil gana, el otro no entiende cómo es posible. "Porque nadé sin preocuparme de cómo volvería, porque no dejé nada para la vuelta".

Siento que ya no soy tan joven, pero hoy más que nunca, nado sin dejar nada para la vuelta. A ratos me da mucho miedo, y angustia; pero también me hace sentir bien conmigo mismo.

Creo que siempre quise vivir sin dejar nada para la vuelta, pero nunca me atreví. Hoy, los tiempos de crisis me animan a comportarme así, dan sentido a una forma de vivir que siempre fue la que quise llevar.

En este 2014, yo os animo a que nadéis sin dejar nada para la vuelta.

Plata y oro.



.

1/5/13

Gelos.

Si el dinero fuese un dios, y en muchos sentidos los es, sería un dios de la risa. Al menos ese sería su atributo primigenio. Gelos elevado al rango de deidad suprema.

Igual que la risa, el dinero es imbatible por el saber. Destruye toda certeza, porque sabe que nada tiene en realidad sentido, que todo sentido es una ilusión.

El dinero, igual que la risa no entiende de moral  ni de ideología, de odio ni de amor. Implica una distancia de toda humanidad que es en parte admirable y en parte terrible.

Como la risa, arrasa.

Como la risa, seduce.

Como la risa, excluye a todo aquel que no le siga el juego, le deja en ridículo.

Como la risa, es inmoral y disfruta de la desgracia ajena. Pero también es amoral, porque en él toda desgracia es relativa; intrascendente como cualquier otra cosa.

¿Cómo nos libramos de la potestad de Gelos? ¿Quien será el nuevo Nietzsche que escriba El Antigelos? ¿Cómo destruiremos a la ironía, que es el principio de toda destrucción, de toda crítica? Es como combatir el fuego con gasolina...


22/4/13

It's water, my friend.

   Una de las diferencias fundamentales entre el dinero y Dios, es que el dinero no conoce la blasfemia.

 Uno puede cagarse en el dinero sin que nadie le persiga por ello. Es casi algo evidente y aceptado que el dinero es algo nocivo, vil, pero ello no aminora su poder. Visto así, el poder espiritual del dinero es una cierta forma de taoismo perverso
  
 El dinero es como el junco verde, que a pesar de parecer liviano, resiste al viento sin quebrarse, porque es flexible. Esto hace un tanto burda su identificación sin matices con el poder patriarcal...

 Tal es la naturaleza de nuestro enemigo: mutable y dúctil, fuerte en su inconcreción, en su fluidez. Imparable, como un cáncer. 

 ¿Cómo vamos a combatirlo?