guiado por las apariencias

Mostrando entradas con la etiqueta Cerdo Aéreo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cerdo Aéreo. Mostrar todas las entradas

1/1/09

¡VAMONÓS! ¡JODER, VAMONÓS!

Cerdo Aéreo y el Señor Tejón les desean Felicidad y benignos vientos de cambio en este año 2009.







28/12/08

Noche febril.

Estoy medio poniéndome enfermo por segunda vez este invierno. Qué horror. Las navidades siempre me descentran y con las enfermedades, aun más. Estoy escribiendo muy poco y eso me frustra un montón. Ayer tuve que irme del ensayo muy pronto, llegué a casa y vi un capítulo navideño de Cómo conocí a vuestra madre que me entristeció un poco. A las 2:10 me fui a dormir (muy pronto para mí) y a las 2:30 estaba ya roque. No me he despertado hasta las 12:30. Durante la noche he sudado y he soñado mucho. He soñado con la casa de Parque América donde crecí, allí buscaba sin parar a una chica. En esa casa estaban mis dos padres y mi padre invitaba a una artista que tenía un cuadro que representaba una habitación en la que entraba la luz. Como tengo un texto sobre arte en la cabeza que no escribo y me había acostado con ganas de escribirlo pero sin poder hacerlo por la enfermedad, en el mismo sueño me obsesionaba con escribir sobre el tema. “¡Claro, el cubo y la luz, todo es el cubo y la luz!” El cubo entendido como habitación con la luz que entra, y pensaba en Hopper, en Las Meninas, en Pieter de Hooch y en Vermeer, en un cuadro de mi padrino que mi padre me dio… Habitaciones, cubos con entradas de luz. Mi propio cuarto donde febril soñaba, y las palabras de un amigo al que casi no veo y que hace muchos años ya, una noche muy drogados, me dijo que había compuesto una canción que se llamaba Llenar el alma con cajas vacías. Siempre me ha impresionado mucho ese título. Los cuartos y la intimidad, la frágil intimidad que nos da un pequeño atisbo de individualidad pero en la que amenaza constantemente el vacío de lo siniestro. Vivimos en cajas vacías que llenamos de cosas leves y preciosas. Cajas oscuras donde la luz, a veces, entra. Me gusta haberme mudado, mi nueva casa, mis compañeros… Un piso en la calle Jardines 5, una caja vacía con la que llenar el alma (puaj, que cursi me pongo).

Para cuando he despertado estaba ya bastante mejor, dormir 10 horas y sudar a chorros me ha sentado muy bien. Espero estar lo mejor posible mañana para el concierto. Espero también volver con fuerzas hoy a casa para escribir el texto sobre el horror que quiero escribir. Y terminar el cuento largo sobre el caballero enamorado que tengo entre manos. Y decidir por fin a qué novela voy a enfrentar…

Todo sigue, mañana por la noche daremos un buen show.

Plata y oro.

El Tejón.

P.D. ¡Qué fuerte! Acabo de recordar que después tuve otro sueño. Yo era italiano, iba con una especie de tío que tenía que era un poco trapis y entrábamos a hurtadillas en una pequeña torre que había en el campo. Entonces alguien venía a vigilar y teníamos que escondernos. Yo era un niño pequeño y lo curioso es que todas las emociones del sueño eran tan intensas (el subterfujio nocturno, el sonido de los grillos, el ambiente extraño del lugar prohibido...) que al tiempo que lo vivía pensaba que tenía que escribirlo como un cuento porque también era brutal. Yo creo que el cuento así intimista me viene de Chejov, que lo he vuelto a leer ultimamente y he recordado lo muchísimo que me gusta. Definitivamente tengo que ponerme a escribir.


25/12/08

No vengáis.

El próximo Lunes 29 en el Barracudas de Parque de las Avenidas Cerdo Aéreo deleitará a la concurrencia con media hora de celestiales versiones llenas de pura energía. Lo maravilloso del evento alcanzará cotas tales que muy probablemente la asistencia masiva colapsará las carreteras en varias millas a la redonda y se generarán avalanchas que causaran numerosas víctimas mortales. Así que desde aquí, el blog del Señor Tejón, cantante y estrella principal del ya mítico conjunto, se os pide que no acudáis al evento, quedaos en casa viendo una peli o algo. Bien es verdad que os perderéis el que probablemente será el mejor rato de vuestra triste existencia, pero también salvaréis la vida y, a excepción de los gatos y los vampiros, sólo tenéis una...
Bueno, estáis avisados.

P.D. Hoy he vuelto a escribir, pero a partir de ahora voy a intentar centrarme en hacer literatura así que no postearé tanto. Iré colgando cosas de vez en cuando de lo que vaya creando, pero con más dilación porque espero sacar textos más repasados y menos personales y circunstanciales. Cuando vaya a ver exposiciones brutales y demás seguiré actualizando con mis típicas pajas mentales pero más de vez en cuando, a ver si ahora que estoy emancipado mi vida cambia de fase...

Saludos
El Tejón

27/10/08

Sin saber.



Hace unos días un compañero tarado colgó en nuestro blog esta joya. Es un video que yo vi cuando era niño. Creo que venía en unas cintas de cortos variados que publicaba Disney. Mi padres me las alquilaban en el Vips cuando salían a cenar y me quedaba solo en casa. Desde muy pequeño me encantaba que mis padres y mi hermana saliesen para poder quedarme solo y tener tiempo para hacer las cosas que me gustaban en la intimidad.

Yo había olvidado por completo ese corto de animación sobre las teorías pitagóricas del universo armónico y ordenado, pero al volverlo a ver he recordado cuanto me gustó y lo profundamente que me impactó. Es curioso como vuelven las cosas

Durante muchos años fui una persona muy racional, no creía en ningún tipo de escatología, ni en el destino, ni en ninguna clase de fenómeno metafísico. Pero ya en la adolescencia, empecé a comprender que las explicaciones racionales desembocan en la frustración inevitablemente, muy especialmente para los que, como yo, vivimos en una era crítica y confusa. La razón era aun mi principal creencia cuando empecé a interesarme por las religiones. Aunque es un tema que hoy tengo bastante abandonado, durante años fue lo que más me interesó en el Mundo. Descubrí a Mircea Eliade, a Allan Watts, a Suzuki y a Nishitani. Leí los Evangelios, el Tao Te Ching, el Corán, poemas haiku, la Baghavad Gita y multitud de mitos de las más diversas culturas. Pero creo que aunque creí creer en algunos momentos, en realidad lo hice siempre desde un punto de vista romántico y melancólico, sabiendo que, en realidad, no escapaba de la necedad de tener una cabeza que tendía a lo racional. Un razón testaruda que se mostraba inútil a la hora de satisfacer un carácter demasiado sentimental. Si no tuviese un sentido de la ironía profundo (y lo tengo, a pesar de ser tan pedante), creo que me hubiese vuelto loco en algún momento entre los 13 y los 25 años (mi relación con cierta persona también ayudó)…

Así como descubrí el humor a finales de mi infancia, últimamente, por fin, me he abierto a la intuición. Por fin he dejado de saber nada. Una crisis enorme ha agitado mi ser y como una terapia de electro shock me ha dejado desarmado. Ya no tengo un lugar concreto asignado en mi cabeza para todo lo que me rodea, antes lo tenía con conciencia de que era algo absurdo (ahí estaba la broma), pero ahora, simplemente, no está. Y tal vez, en algunos sentidos, esté viviendo de verdad por primera vez.

Llego a los sitios sin saber como me voy a sentir, sigo arriesgándome y probando cosas nuevas, pero lo hago sin saber que va a ocurrir. Conozco a personas y, si me gustan, me acerco a ellas sin saber que busco exactamente. He perdido mucha seguridad y creo que se me nota. En muchos sentidos me he hecho más estúpido. Mientras que en otros, en cambio, me siento muchísimo más listo. Como por ejemplo a la hora mirar a alguien a los ojos y saber desde un principio qué tipo de persona es. Las primeras impresiones son imprecisas y difusas, pero precisamente por esto a menudo están más cercanas a la verdad.

En el colegio se me daban bien las matemáticas. Como mis padres eran cultos y me hicieron leer algo, también me manejaba más o menos bien con las redacciones, pero, sin duda, para lo que tenía verdadera facilidad era para las matemáticas. Aun así me empeñé en hacer letras. Supongo que fue el principio de un proceso que aun está en curso y que es mi vida.

Las proporciones áureas, la música de las esferas, la búsqueda de patrones en la Naturaleza, responden a una realidad: hay un ritmo en lo que nos rodea. Pero la voluntad de medir, de nombrar, de precisar ese ritmo, es el paradigma de la tragedia humana. Porque el ritmo es algo real, pero los números, las palabras, las ideas, son humanas, puros artificios, puros trucos que deslumbran como fogonazos pero se desvanecen en seguida en pequeñas nubes de humo. Sólo la intuición que anuncia sin cuantificar, sin nombrar, sin concebir, se acerca lejanamente a algo, a Lo que sea.

El otro día fui a ensayar agotado, cabreado y con pocas ganas. Lo que pasó dentro del local 37 del Ritmo y Compás esa noche, es una de esas cosas que… hasta yo a veces me quedo sin palabras.

Besos.

El Tejón.

P.D. Joder, este texto podría haber sido bueno pero me ha quedado fatal. Últimamente he perdido el ritmo narrativo por completo. ¡Qué puta mierda! Espero que me vuelva un día de estos…