guiado por las apariencias

8/8/08

Tom Baker era el más guapo.


Hace poco hablaba con mi amiga Lara sobre mi obsesión adolescente por Björk. Aquel Tejón de finales de los años 90' estuvo completamente enamorado de la cantante islandesa; coleccionaba discos, fotos, libros, lo sabía todo sobre ella e imaginaba como la conquistaría si la hubiese llegado a conocer… Lara me dijo que ella nunca había tenido un icono amoroso-sexual en el mundo del famoseo, que siempre le pareció estúpido cuando las otras niñas se colgaban de Bon Jovis o similares. Yo pensé un poco y recordé algo de una conversación anterior que me llevó a decirle:

- Te gustaba Tom Baker.

Tom Baker era un personaje de Campeones, la serie de dibujos japonesa que narraba las aventuras de unos niños que jugaban al fútbol. Casi todas las chicas de mi generación vieron la serie y se sintieron atraídas por alguno de los chavales que salían, hagamos un repaso:

Estaba Oliver Aton, que era el protagonista, un líder nato, talentoso, humilde, formal y trabajador. El chico perfecto que toda madre querría para su hija.

Estaba Mark Lenders, "el gitano de Saitama", incluso más popular que Oliver entre el sector femenino, tío duro, macarra, de familia humilde y numerosa. Era el más fuerte y agresivo, aunque en el fondo tenía un gran corazón.

No podemos olvidar a Benji Price, adinerado y chuleras, portero extraordinario, de sangre fría y con una ética de trabajo loable. Siempre con su gorra calada y sus respuestas irónicas y provocadoras.

Y luego teníamos a Tom Baker. Pareja en el campo de Oliver, no le importaba asumir un rol secundario junto a su amigo. Hijo de un pintor paisajista, le era imposible permanecer de forma regular con ningún equipo porque su padre debía cambiar de domicilio constantemente en busca de nuevos paisajes que retratar. A pesar de esto, su talento era tal que podía equipararse a las estrellas que tan duro entrenaban todo el año e incluso a Oliver. El típico genio natural: de familia bohemia, sensible y enigmático.

Pues bien, cuando le recordé a Lara su predilección por Tom, me dijo:

- Tom era el más guapo.

Yo, que siempre he tenido problemas para diferenciar a los chicos guapos de los feos, le respondí:

- Hombre, Mark tenía muchas fans.

Lara se partió el culo de mí:

- ¡Pero si eran todos iguales!

Efectivamente, como suele ocurrir en las series de dibujos japonesas, los rasgos de los personajes eran casi idénticos; cambiaban los peinados, alguno que tenía los dientes saltones y poco más. Qué maravillosas palabras: "Tom era el más guapo". ¿Hay una definición mejor de lo que es estar enamorado? Yo lo veo así: la gente, como los dibujos japoneses, son más parecidos entre sí de lo que creemos, pero nuestro cariño, nuestra subjetividad, les hace únicos, inimitables y a veces, incluso, los más guapos del Mundo.

Por un lado es un poco siniestro entender que nuestros juicios son tan subjetivos, que el amor tiene tanto de invención, de película. ¿Es aquello que nos parece brutal realmente brutal, o sólo depende del entusiasmo con el que lo juzguemos?

Pero por otro lado, el poder del punto de vista personal es genial, porque no hace falta estar con Scarlett Johansson para estar con la chica más guapa del Mundo (ya sé que es evidente, pero no está de más recordarlo).

Viviendo en un Mundo inhóspito, sin un Dios ni un Sentido más allá de la fría materialidad; somos nosotros los que debemos aportar nuestro calor a las cosas y las personas para convertirlas en bonitas, buenas, inteligentes, brillantes, brutales o vomitivas, según el caso. Somos entonces un poco como minidioses, demiurgos de nuestro mundo de las ideas pequeñito y particular, en el que moldeamos la materia que nos rodea para convertirla en nuestra historia. Y somos también pequeños encadenados en la caverna del mundo material de los otros demiurgos que nos conocen y que, sólo a traves de sus ojos y pensamientos, nos permiten cobrar sentido como personas y personajes.

Feliz estancia en la India, Larita, te deseo que tu India sea la más maravillosa de todas las indias, igual que tu Tom Baker fue el más guapo de todos los Campeones y de todos los Tom Bakers.

Y para todos: creeros vuestras películas aunque sólo sean películas. Según pasa el tiempo es más difícil mantener esa inocencia, pero sin ella nos volvemos más grises y volvemos más grises a aquellos que nos rodean.


* * *



Y sobre infancias, creencias y no creencias, Fade Away de Oasis. Oasis son terribles en directo, he buscado mucho y al final cuelgo este video, que es malo, pero por lo menos van pedo y tiene gracia. La letra, tan brillante como de costumbre, dice esto:

Se desvanecen.


Cuando era joven

pensaba que tenía la llave.

Sabía exactamente lo que quería ser.

Ahora estoy seguro

de que ya has bloqueado todas las puertas.


Vivía en una burbuja,

los días nunca acababan.

No entendía

lo que la vida iba a traerme.

La fantasía era real.

Ahora sé mucho más

sobre lo que siento.


Voy a hacerte entender,

porque no creo que vallas a seguir por aquí:

yo ni siquiera llegué nunca a ver

la llave de la puerta.

Sólo conseguimos aquello con lo que nos conformamos.


Mientras vivimos

los sueños que tuvimos de niños

se desvanecen.


Ahora mi vida

ha pasado otra esquina.

Sólo creo que es mejor

advertirte:

sueña mientras puedas,

quizás algún diga conseguiré que lo comprendas.


Voy a hacerte entender,

porque no creo que vallas a seguir por aquí:

yo ni siquiera llegué nunca a ver

la llave de la puerta.

Sólo conseguimos aquello con lo que nos conformamos.


Mientras vivimos

los sueños que tuvimos de niños

se desvanecen.

* * *

Hace poco terminé un mail con estas palabras: "Pero bueno, es otra de las cosas que tienen las cosas que crees, que con el tiempo se van borrando."

Saludos

El Tejón


2 comentarios:

nihil dijo...

Bruce Alper (he tenido que buscar su nombre) ¿alguien recuerda al pelota miserable? "Oh, Oliver, que bueno eres, que bien juegas..." cuando no estaba en el banquillo se dedicaba a lamer anos con frunción, ¡q gran personaje!

per_ver_tutto dijo...

Hoy estoy triste,
ayer volvi a encontrarme con Clara y resulta inevitable volver a casa con cierto pesar, con la cabeza un poco liada y con el estómago intranquilo. Suelo intentar dormir para olvidar, para dejar pasar el tiempo de manera serena, pero las dudas, el sonido ácido de los altavoces de detroit sssssssssshhhhhh! permanece en la piel, hasta mañana o pasado por esta tanda, espero.
Tus películas son mis historias, mi manera de entender a Clara, lo que quiero, lo que quise, lo que fue y será. Intento manipularlo poco, concentrarme en entender que me está pasando, aclarar la cabeza, poder ver cristalino. Todavía no lo consigo, ni un centimetro de mi cuerpo ha conseguido llegar a una conclusión completa. Y el tiempo pasa y hay que lidiar con la duda, con los caminos que se redefinen; y mientras todo cambia alrededor y yo sigo en stand by.
No quiero creae nuevas peliculas, quiero entender aquellas historias que sin querer no paro de escribirme y que resuenan como jerogrificos que sólo complacen a algunas partes de mi. Sigo en lucha, sin claridad, en un falso stand by en el que sólo puedo dejar pasar el tiempo y liadar con los cambios para que all menos mis acciones me resulten razonables. Supongo que la lluvia otoñal irá limpiando mis entresijos y el sol brotará de nuevo con cierto esplendor redondo, supongo que volveré a entender. Besos, Tejón.