guiado por las apariencias

16/9/08

Luna llena.



La primera foto es de Patricia, las otras, mías.

Hoy por la mañana he ido a ensayar con mi maravillosa banda y me lo he pasado de puta madre (se quejan de que canto mal mientras que ellos tocan bien, tienen toda la razón, pero coño, el espectáculo que doy, eso no lo valoran. Aun así les quiero). Ensayar me recarga las pilas. Luego he pasado por casa para comer y he bajado a hacer recados. Lo primero, hacerme unas llaves (perdidas OTRA VEZ) y arreglar la cremallera de mi mochila (amo esa mochila). He ido al Mercado de la Cebada que me parece un sitio maravilloso: un espacio basto y absurdo, con puestos de chapa con letreros antiguos. Me ha dado mucha rabia no llevar la cámara porque tenía una luz preciosa, espero hacer fotos mañana y colgarlas. El tipo de la zapatería es un hombre de unos 30 años, calvo y nervioso, que trabaja en un cubículo minúsculo abarrotado de zapatos y máquinas, escucha música metalera a todo trapo y tiene una pila de cd's copiados que llega casi hasta el techo. Me ha dicho que no hacía llaves, que fuese a la ferretería, y que no arreglaba cremalleras de mochilas. Pero cuando le he enseñado que era sólo la del bolsillo pequeño, se ha puesto manos a la obra y en un periquete me la ha reparado. No ha querido cobrarme. Antes de ir por la llave me he dado una vuelta por el mercado, es cierto que la mayoría de los puestos están desocupados, pero es una lástima pensar que vallan a tirar un sitio con tanto encanto para hacer algo que, seguro, va a ser más feo. A lo lejos he visto una chica con el pelo precioso comprando en la pollería, la luz de las cinco entraba por los ventanales y, en general, había buenas vibraciones en el aire, así que he pensado que igual era el amor de mi vida (tengo la teoría de que si lo pienso muchas veces, alguna pasará). Por desgracia al acercarme he comprobado que tenía unos 14 años, pero incluso eso me ha parecido gracioso y bien así. Luego he hecho la llave y he ido al Compro Oro de Montera porque conozco al hijo del dueño y me había dejado un regalo de cumpleaños a recoger (gracias Jose, a ver si mañana puedo pillarlo). La mujer no lo ha encontrado, pero siempre me gusta pasar un tiempo ahí y ver el ambiente súper macarra. Me monto la historia de que impresiona ver a un personaje como yo entrando ahí y diciendo: "me llamo Germán, hay un paquete para mí". He vuelto a casa y he leído una entrada de Los Tarados que me ha gustado mucho (grande, Dani) y luego en seguida me ha llamado Mercedes y he quedado con ella, hemos cenado y tomado unas cañas en un par de terrazas. Me encantan las terrazas, aunque sean caras, y me encanta compartir ese gusto con mi amiga Meme. Luego, volvía a casa pronto y me he encontrado con Lucía y Patricia (que estaban en otra terraza), ha sido un encuentro fantástico porque Lucía se va dentro de nada a Londres (suerte y fuerza Lu) y así me he podido despedir y también ver a Pat y quedar con ella para mañana. Luego llegué a casa con pretensión de escribir pero hablé primero por teléfono con Aitor y luego con Raquel. Llevo todo este medio Septiembre teniendo larguísimas conversaciones con Raquel que está viviendo un "tardoverano" realmente sorprendente, sumida en una regresión a la adolescencia y conmigo de confidente telefónico. Para cuando me he querido dar cuenta eran las 4. Quería haber escrito un texto sobre un artículo de Félix de Azúa (que no suele convencerme del todo pero esta vez sí) pero no me ha dado tiempo. Pero bueno, ya lo haré mañana, hoy fue día para otra cosa: para retomar mi vida después de mi último examen de la carrera, para asentarme en la situación vital que tengo ahora e ir aprendiendo a sentirme cómodo en ella. A veces la frase "hoy es el primer día del resto de tu vida", parece estar llena de sentido.

Cuando estuve en Moscú, le pregunté a la chica que nos guiaba por la ciudad qué impresión le causaba el monumental metro cuando era niña. Me dijo que ninguna, porque la costumbre le hacía asimilarlo y verlo como algo corriente. La chica era un encanto, pero ese comentario me parece triste. Si no podemos apreciar las maravillas que están al alcance de nuestra mano, las más sencillas y cotidianas, todo se vuelve muchísimo más oscuro.

Esta noche hay una luna llena desproporcionadamente grande. Es maravillosa.

Escribiendo la palabra "desproporcionadamente" me he dado cuenta de lo larga que es. Joder, es muy larga.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

pero no tanto como anticonstitucionalmente

per ver tutto dijo...

claramente más larga es
supercalifragilisticoespialidoso
aunque sinceramente no se si es una palabra o son dos.

nihil dijo...

hipopotomonstrosesquipedaliofobia, miedo irracional a las palabras largas